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El huevo de los cien años


El huevo de los cien años

Según nos cuentan en el especiero, un huevo de cien años consiste en: ”enterrar un huevo de pata en una mezcla de cal, barro, cenizas, sal, hierbas aromáticas y paja de arroz. El entorno alcalino provoca la deshidratación de la clara a través de los poros de la cascara, convirtiéndola en una pasta traslúcida y gelatinosa de color amarillento que acaba cuajando la yema. La capa de ceniza que rodea al huevo hace que la clara tome el color negro. Los huevos pasan enterrados un mínimo de 10 días, aunque cuando mas tiempo transcurra, mejor será el resultado. La textura es gelatinosa, el aroma recuerda al de un queso fuerte y normalmente se sirven cortados en rodajas. En China son un alimento habitual y se venden en todos los mercados, en España sólo se pueden encontrar en restaurantes chinos ‘auténticos’”

Si nos adentramos en otras culturas y estudiamos un poco sus costumbres de antaño, observaremos que no sólo conocían los beneficios y demás bondades del huevo, sino que los preparaban de una manera muy peculiar consiguiendo así, multiplicar sus ventajas.

Hablo del huevo de cien años, original de, y no quiere decir, que lleve en una huevera 100 años, porque todos sabemos qué ocurre si hacemos eso. Este huevo, ha sido tratado con una serie de barros, arena y cal, enterrado durante semanas o meses. El ambiente que le rodea es muy alcalino, poco lo que consigue que se cueza, lentamente, sin miedo a estropearlo.

Cuando tenemos un huevo listo, veremos que la cáscara ha desaparecido, que prácticamente se ha fundido con la clara y que tiene un color entre marrón y negro, transparente, de un color brillante. A través de la clara de cien años, vemos la yema y cuando accedemos a ella, es de un color verde oscuro. No tengas miedo, no está podrido.

Cuando lo pruebas, tiene un sabor increíble. Recuerda a la de un huevo cocido, pero la clara es una pizca más gelatinosa y la yema, un poco fuerte, pero suave y llena de sabor. Como aperitivo es algo muy nutritivo, sano y sin grasa.

Que no te engañe su aspecto, la mayoría de los mejores regalos tienen los peores envoltorios. Es algo que debes probar y disfrutar.

Muchísimas gracias a nuestra seguidora de Facebook Emma Paula E que nos ha mandado esta entrada para colaborar en la redacción del blog. Desde aquí os animamos a tod@s, sí, a ti que estás leyendo esto, a que nos mandes cualquier receta, curiosidad o truco culinario relacionado con el mundo del huevo.